viernes, 24 de agosto de 2012

Año 0 Tozino. La creación de una leyenda (parte I)

Como toda historia que se precie, esta tiene un principio, quizá no sea un gran principio pero así es como los más antiguos historiadores lo reflejan.

Hace ya algunos años, un grupo de amigos cuya identidad permanecerá en el anonimato bajo seudónimos decidieron realizar un viaje en busca de los secretos de ese gran deporte que es el surf.

Dado que el Mar Mediterraneo no es un mar bravo, decidieron poner rumbo a tierras lejanas del país vecino, pero el viaje era largo... por lo que decidieron parar en tierras andaluzas donde una conocida del grupo aunque no les dio comida, les dio cobijo... bueno realmente tampoco les dio cobijo pero si que les indicó amablemente que podían pecnoctar cual vagabundos en la playa... y fue allí cuando tras comer una triste barbacoa de carne trémula, uno de los miembros se dedicó a deleitar al resto con un recital de poesías entre ellas piezas del tenorio, la canción del pirata y estos versos de Nicolás Fernández de Moratín:

Admiróse un portugués
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
«Arte diabólica es»,
dijo, torciendo el mostacho,
«que para hablar en gabacho
un fidalgo en Portugal
llega a viejo y lo habla mal;
y aquí lo parla un muchacho».

Aunque no parezca tener mucho sentido, os aconsejo que memoricéis estos versos porque en estas sabias palabras se encuentra el principio...

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